Circo Social
Nos gusta mejorar cada día lo que hacemos
Los formadores utilizan herramientas que permiten evaluar la evolución de cada niño, niña y joven y del grupo en torno a las habilidades que buscamos potenciar, a partir de sus comportamientos e interacciones entre participantes y participante-formador y la frecuencia de sus conductas.
Circo Social 2025
- Duración: 11 meses de marzo 2025 a enero 2026
- Periodicidad: 2 sesiones semanales, muestras a la comunidad y una muestra final a las familias de lo/as participantes
- Beneficiario/as: 65 niños, niñas y jóvenes de las comunas de Lo Espejo y aledañas
- Modalidad: sesiones presenciales en carpa
- Ubicación del programa: Centro Educacional José María Caro de la población del mismo nombre (Lo Espejo)
- Equipo: 1 coordinadora, 1 apoyo técnico y, 4 formadores(as)
Datos históricos:
- Beneficiario/as: 350 niños, niñas y jóvenes
- Antigüedad: 10 años de ejecución (Desde el 2016)
- Ejecutor: Fundación Educándonos en coordinación con ONG Coreto
Circo como intervención comunitaria
El circo social es una forma de intervención comunitaria, que permite fortalecer las habilidades sociales y conductas protectoras y preventivas de la salud integral de los y las participantes como individuos y como comunidad. Exploramos 3 disciplinas: acrobacia, malabarismo y clown y a través de ellas el grupo establece un objetivo psico-social-artístico. El camino hacia el objetivo conlleva consciencia del autocuidado y desarrollo de habilidades psicosociales individuales y grupales mediante la práctica y desafíos físicos y lúdicos, además de formación de líderes que puedan incidir positivamente en sus pares, familia y su entorno.
Beneficia a los participantes y a su entorno social
Este trabajo lo desarrollamos colaborando con ONG Coreto. Iniciamos el año 2016 en Lo Espejo, con niños, niñas y jóvenes de establecimientos educacionales creando la escuela de circo social "Circópolis" que funciona hasta la fecha y el año 2019 sumamos una nueva escuela en la Comuna de La Granja llamada "Ayukelen" que finalizo su proceso el 2021. El impacto que ha tenido el Circo Social, como herramienta de intervención comunitaria, pasó de ser una innovadora estrategia de alto impacto en los participantes del circo, a impactar también en sus familias y la comunidad.
Nos enfocamos en 3 líneas de trabajo
1 Potenciar y promover habilidades sociales y personales, como la comunicación, la confianza, el respeto, el autocuidado, tolerancia a la frustración, creatividad, responsabilidad, trabajo en equipo y la confianza.
2 Desarrollar habilidades grupales y artísticas, para que los y las participantes, posean las nociones mínimas para fortalecerse como grupo y puedan transferir sus conocimientos hacia otros niños, niñas y contextos.
3 Vincular la escuela de circo social, con las familias y la comunidad, ayudando a resignificar el rol del adolescente como actor importante y activo de su comunidad.